12/30/2025 08:40:00 a. m.
Al ritmo de cumbias que se escuchan desde lejos, el señor Marco Antonio Cruz sale muy tempranito a trabajar, montado en su triciclo y con una bocina a todo volumen. Desde ahí ofrece piñatas grandes en 150 pesos y chicas en 70, llevando color y tradición a cada rincón por donde pasa.
Su recorrido es ya conocido por vecinos y automovilistas de la colonia Scally, principalmente sobre las calles Heriberto Valdez y Madero, donde su música contagia alegría a peatones y conductores que no dudan en saludarlo, sonreírle o grabar un video de su animado paso.
Y es que el señor Marco Antonio no solo vende piñatas, también regala buen ánimo e inspiración, pues a pesar de no contar con una pierna, esa condición no representa un límite para él; por el contrario, parece ser el motor que impulsa su actitud positiva y sus ganas de salir adelante cada día.
Con pasos de baile improvisados y una sonrisa permanente, avanza en su triciclo demostrando que las adversidades no definen a las personas, sino la forma en la que deciden enfrentarlas. Su presencia se ha vuelto parte del paisaje cotidiano y un ejemplo silencioso de resiliencia.