01/02/2026 07:48:00 a. m.
El 2026 comenzó con un sobresalto. A las 7:58 de la mañana, cuando la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, encabezaba la Mañanera del Pueblo desde Palacio Nacional, la alerta sísmica irrumpió en el recinto histórico y obligó a suspender momentáneamente la conferencia.
"Está temblando", expresó la mandataria con serenidad, mientras pedía a los asistentes mantener la calma y seguir el protocolo de seguridad. Sin prisas y sin alarmismo, Sheinbaum condujo la evacuación hacia el patio central del Palacio, donde permaneció a la espera de indicaciones para retomar la actividad oficial.
De acuerdo con información preliminar del Servicio Sismológico Nacional (SSN), el movimiento telúrico alcanzó una magnitud de 6.5, con epicentro localizado a 15 kilómetros al sureste de San Marcos, Guerrero.
El sismo fue perceptible en amplias zonas del país, particularmente en Guerrero y Michoacán, donde se sintió con mayor intensidad.
En la Ciudad de México, helicópteros de la Secretaría de Seguridad Ciudadana sobrevolaron el primer cuadro de la capital como parte del protocolo de supervisión. Paralelamente, comenzaron a surgir reportes ciudadanos sobre cortes de energía eléctrica en diversas zonas.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que activó de inmediato su protocolo de revisión para detectar posibles daños en la infraestructura eléctrica.
Por su parte, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) de la CDMX señaló que, hasta el momento, no se reportan daños estructurales ni personas lesionadas, de acuerdo con los primeros recorridos realizados por las Unidades de Protección Civil en las alcaldías.
La alerta sísmica y telefónica también alcanzó a otros estados como Jalisco y Tabasco, mientras que en Veracruz el movimiento fue perceptible en regiones como Xalapa, Córdoba, Orizaba, Los Tuxtlas y Coatzacoalcos, sin que se registren afectaciones, según autoridades estatales.
El primer sismo del año dejó una postal clara: un país en alerta, instituciones activadas y una presidenta que, desde el corazón político de México, llamó a la calma mientras la tierra recordaba su fuerza.