Así se jugarán los Playoffs de la LMP este domingo 4 de enero

01/04/2026 06:23:00 a. m.

Las series de playoffs de la Liga Arco Mexicana del Pacífico se reanudan este domingo en distintas plazas, por lo que así se jugarán las siguientes llaves.

Guasave buscará avanzar en casa

En playoffs no hay medias tintas: o confirmas lo hecho o lo pagas caro. Con esa premisa, los Algodoneros regresan a casa con la serie a favor y la oportunidad de dar el golpe definitivo.

El 2-0 sobre Jaguares no es casualidad ni exceso de confianza: es el reflejo de dos juegos bien distintos en forma, pero idénticos en fondo, donde Guasave impuso su ritmo, su plan y su carácter para colocarse a medio camino de las semifinales.


El arranque en Tepic fue una declaración de poder. En el Juego 1, Guasave desató una ofensiva brutal que rompió cualquier guion previo. El rally de seis carreras en la primera entrada marcó el tono de una noche sin concesiones, donde los Algodoneros no dejaron respirar al pitcheo nayarita.

Hubo reacción temprana de Jaguares, sí, pero el intento fue sofocado por una alineación visitante que no soltó el acelerador y terminó firmando una paliza histórica de 18-4, con 18 imparables, siete dobletes y tres cuadrangulares.

Más allá del marcador, el mensaje fue claro: Guasave llegó a enero con el bate caliente y sin complejos ante el líder del rol regular.

El segundo juego cambió de registro, pero no de dueño. Lejos del escándalo ofensivo, los Algodoneros apostaron por la ejecución fina y el manejo del juego. Carrera temprana, ampliación paulatina y el golpe preciso en la octava entrada para abrir una ventaja que parecía definitiva.

Jaguares se negó a morir en la novena y apretó el marcador con dramatismo, pero Guasave mostró temple para cerrar un triunfo 6-4 que valió más que una simple victoria: fue el partido que confirmó madurez, paciencia y capacidad de resolver bajo presión.

Ahora la escena se traslada al Kuroda Park, donde la serie se reanuda este domingo con Guasave arriba 2-0. El Juego 3 pondrá frente a frente a Faustino Carrera por Nayarit y Ethan Lindow por los Algodoneros, en un duelo que puede marcar el destino inmediato de la serie.

Un día después, Alex Delgado enfrentará a Jacob Nix en el cuarto, y si es necesario un quinto, Jeremy Rhoades y Jorge Pérez volverán a verse las caras, ahora en territorio sinaloense.

 


Jaguares llega contra la pared, obligado a ganar para seguir con vida y sacudirse el golpe anímico de dos derrotas en casa. Guasave, en cambio, tiene la ventaja del marcador y del momento, pero también la responsabilidad de no relajarse. En playoffs, el juego más difícil suele ser el que parece más cercano.

La mesa está servida en Guasave. Dos juegos ya dejaron lecciones claras: el poder ofensivo puede aplastar, pero la ejecución y el pitcheo sostienen las series largas.

Los Algodoneros tienen la oportunidad de cerrar la puerta en casa; Jaguares, la urgencia de empujarla antes de que sea demasiado tarde. Enero no espera a nadie, y la historia de esta serie empieza a escribir su capítulo decisivo.

Águilas vuelve al nido con la serie en sus garras

Enero aprieta y no perdona, pero también premia a quien sabe resistir. Los Águilas de Mexicali regresan al Nido con ventaja de 2-0 sobre los Yaquis de Obregón tras sobrevivir a dos batallas largas, tensas y profundamente emocionales en territorio enemigo.

No fueron triunfos cómodos ni lineales; fueron juegos de pulso, cabeza fría y beisbol de postemporada en su forma más cruda.


El primer capítulo en Obregón fue una prueba de paciencia. Un duelo de pitcheo donde cada carrera costó sudor y nervios.

Mexicali golpeó primero con el cuadrangular solitario de Yadir Drake en la cuarta entrada, pero los Yaquis respondieron en la quinta con un rally de dos anotaciones que combinó velocidad, errores y wild pitch para darle la vuelta al marcador.

Los Águilas no se quebraron y empataron en la séptima con batazo oportuno de Marco Jaime, llevando el juego a extra innings. En la décima, Alex Mejía apareció con el doblete que rompió el empate y terminó siendo decisivo.

El bullpen emplumado, encabezado por Juan Robles y cerrado por Jake Sánchez, sostuvo la ventaja para firmar un 3-2 que marcó el tono de la serie: nada sería sencillo.

Si el primer juego fue de nervios, el segundo fue de resistencia pura. Trece entrada, casi seis horas de juego, cambios constantes de ánimo y un vaivén emocional que puso a prueba a ambos clubes.

Obregón pegó primero con doblete productor de Juan Carlos Gamboa, pero Mexicali respondió rápido y tomó ventaja en la cuarta con batazo de Estevan Florial.


Los Yaquis empataron de inmediato con pasaporte productor y el juego caminó parejo hasta que, en la octava, Alexis Wilson sacudió un grand slam que parecía definitivo. Sin embargo, Obregón volvió a levantarse en la novena con cuadrangulares de Ramiro Peña y Víctor Mendoza para empatar 7-7 y extender la noche.

El drama no terminó ahí. En la doceava, Marco Jaime produjo para Mexicali, pero Allen Córdoba respondió con triple para igualar otra vez. Ya en la treceava, Moisés Gutiérrez y el propio Jaime fabricaron las carreras que inclinaron el juego 10-8.

El cierre fue simbólico: Yadir Drake selló el triunfo con dos atrapadas defensivas clave, reflejo de un equipo que no solo bateó, sino que también supo defender bajo presión extrema.

Con esos antecedentes, la serie se traslada ahora al Nido de los Águilas, donde Mexicali tiene la oportunidad de cerrar o, al menos, poner contra las cuerdas a un Obregón herido pero no vencido.

El Juego 3 se disputará el domingo a las 15:00 horas, con Fernando Sánchez por los Yaquis enfrentando a Valente Bellozo. El cuarto duelo, el lunes a las 19:30, veremos -si no hay cambio de última hora- a Felipe González ante Mark Simon, mientras que un eventual Juego 5, el martes a las 19:30, pondrá a Odrisamer Despaigne contra el "Rey" David Reyes.

La pizarra dice Mexicali 2-0, pero el béisbol de playoffs rara vez se explica solo con números. Los Águilas llegan con el viento a favor y la confianza de haber ganado dos guerras en patio ajeno; los Yaquis, con la urgencia de rozar la perfección si quieren seguir respirando.

En casa, el Nido promete empujar, pero enero siempre exige algo más que localía: exige carácter. Y esta serie ya dejó claro que el que parpadee, se queda atrás.

Hermosillo vs Jaliscoserie a punto de ebullición

Hay empates que engañan y otros que anuncian tormenta. El 1-1 entre Naranjeros y Charros pertenece al segundo grupo. Dos juegos bastaron para mostrar todas las caras del playoff: drama hasta el último out, una paliza sin concesiones y un pulso anímico que ahora se traslada a Zapopan.

Este domingo, en el Estadio Panamericano, la serie se reinicia como si fuera borrón y cuenta nueva, pero con la memoria fresca de dos golpes muy distintos que explican por qué nadie puede sentirse cómodo.


El Juego 1 dejó claro que Jalisco llegó con colmillo de campeón. Charros supo absorber la presión del Fernando Valenzuela, respondió cada embate y ganó un duelo de nervios 6-5 que se definió por detalles: el oportuno bate de Mateo Gil, la ejecución en el toque y un bullpen que resistió el último intento naranja.

Hermosillo peleó hasta llenar las bases en la novena, pero se quedó a un swing de cambiar la historia. Fue una derrota dolorosa, de esas que suelen encender alarmas.

La reacción llegó de forma brutal en el Juego 2. Naranjeros aplicó la receta clásica de playoffs: memoria corta y ataque inmediato. Desde la primera entrada tomaron ventaja y en la segunda firmaron un rally demoledor que rompió el juego temprano.


El 12-0 no solo empató la serie, también emparejó la balanza emocional. Hermosillo encontró profundidad ofensiva, paciencia en el plato y, sobre todo, un pitcheo que lanzó el mensaje más claro de la noche: aquí también se puede dominar.

Con la serie igualada, el escenario cambia y el margen se reduce. Ahora es Charros quien regresa a casa con la responsabilidad de hacer valer su parque, mientras Naranjeros viaja con la confianza de haber respondido con autoridad.

El Juego 3 abrirá la segunda etapa con Braulio Torres-Pérez por Hermosillo y Manny Bañuelos por Jalisco, un choque que marcará el nuevo pulso de la serie.

Un día después, José Samayoa se medirá a Luis Payán en el cuarto, y en el Juego 5 estarán frente a frente Wilmer Ríos y Luis Iván Rodríguez, protagonistas ya conocidos del primer capítulo.

Lo visto hasta ahora dibuja una serie sin medias tintas. Charros ha mostrado temple en finales cerrados; Naranjeros, una capacidad ofensiva capaz de desbordar cualquier guion. No hay ventaja real más allá del momento y la ejecución diaria. En playoffs, el pasado inmediato pesa, pero no garantiza nada.

La historia continúa en Zapopan, donde el béisbol suele jugarse con ruido, presión y bateo a flor de piel. Hermosillo y Jalisco llegan empatados, sí, pero con mensajes distintos sobre la mesa.

A partir del domingo, cada lanzamiento empezará a inclinar la balanza de una serie que promete resolverse con algo más que números: carácter, ajustes y sangre fría.

El Chevron Park,  el escenario de la verdad

La serie entre Cañeros y Tomateros llega a un punto donde ya no valen las etiquetas ni lo hecho en el rol regular. Tras dos juegos intensos en Culiacán, la balanza quedó pareja y ahora el pulso se traslada al Chevron Park, un parque donde la afición históricamente sabe empujar a su equipo cuando enero se vuelve áspero.

El primer juego dejó claro por qué Culiacán suele crecerse en casa. Tomateros fue el único local que defendió su terreno en el arranque de los playoffs, apoyado en un ataque oportuno y en la capacidad de capitalizar errores.


Producciones tempranas, un inning sexto ejecutado con precisión quirúrgica y el cuadrangular de Joey Meneses en la octava marcaron el camino del 7-3, con Manny Barreda encabezando desde la loma y un bullpen que, con sobresalto incluido, logró cerrar.

Pero Los Mochis respondió con carácter al día siguiente. En un duelo tenso, de decisiones finas y nervio expuesto, Cañeros supo esperar su momento.

El cuadrangular solitario de Yurisbel Gracial abrió la puerta y, aunque Tomateros reaccionó con fuerza en la cuarta para tomar ventaja, la sexta entrada cambió el guion. Sencillos encadenados, el oportunismo de Rodolfo Amador y el batazo clave del novato Mario Gómez voltearon la pizarra.

A partir de ahí, el relevo verde resistió y Juan Gámez apagó el incendio final ponchando a Fernando Villegas con casa llena para firmar un triunfo 4-3 que emparejó la serie.

Tras los primeros dos juegos, las noticias paralelas fueron que Culiacán perdió a dos jardineros estelares Dwight Smith Jr., quien presentó un desgarre parcial del tendón de aquiles durante el primero de la serie y JP Martínez que salió en ambulancia del terreno de juego debido a una lesión parcial del ligamento cruzado anterior en el segundo duelo.


Con el 1-1, la historia entra ahora a su fase más delicada, con tres juegos a celebrarse en Los Mochis. El Juego 3 se disputará este 4 de enero a las 17:00 horas, con Luis Cessa por Culiacán enfrentando a Yoanner Negrín. El lunes, Aldo Montes se medirá a Omar Araujo, y un quinto duelo, donde Manny Barreda volverá a escena ante Luis Fernando Miranda el martes por la noche.

La serie llega viva, equilibrada y con cuentas pendientes para ambos lados. Culiacán ya hizo valer su localía; Los Mochis cumplió con robar un juego y recuperar el aliento en patio ajeno. Ahora, con tres capítulos seguidos en el Emilio Ibarra Almada, la postemporada entra en terreno donde el margen se encoge y cada error pesa el doble. Enero ya mostró los dientes; lo que sigue es béisbol sin red.

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