México | 12/15/2023 07:15:00 a. m. | Adriana Ochoa
La llegada de la Navidad en México no solo marca la celebración del nacimiento de Jesús de Nazareth, sino que se teje con una rica historia de fusiones culturales y tradiciones ancestrales que se remontan a los primeros encuentros entre europeos e indígenas.
Este festejo, tan arraigado en la sociedad mexicana, tiene sus raíces en una amalgama de rituales indígenas y costumbres cristianas.
La palabra Navidad, derivada del latín «nativitas» o «nacimiento», constituye uno de los principales festejos cristianos que conmemoran el nacimiento de Jesús.
Aunque la fecha exacta del nacimiento de Jesucristo no está clara, se estableció durante la Edad Media en coincidencia con festividades paganas del solsticio de invierno, con el objetivo de apartar a los fieles de dichas celebraciones.
En México, la historia de la Navidad adquiere un matiz particular con la llegada de Fray Pedro de Gante, misionero franciscano, quien en 1526 describe al Rey Carlos V la primera Navidad propiamente mexicana en la entonces llamada Nueva España.
De Gante, tras dedicar tiempo para aprender la lengua náhuatl y las costumbres indígenas, relata cómo introdujo las festividades decembrinas en el proceso de evangelización.
Fray Pedro de Gante. | FOTO: Google.
Los indígenas aztecas celebraban en invierno el nacimiento de Huitzilopochtli, dios de la Guerra, coincidiendo con la época navideña. De Gante, con astucia evangelizadora, transformó las danzas y cantos indígenas en ritos cristianos, buscando puntos de contacto que facilitaran la conversión de los nativos.
La Navidad se fusionó con la festividad de los aztecas, marcando así el inicio de una Navidad mexicana única en su género.
La historia de la Navidad en México es, por tanto, un testimonio vivo de la amalgama cultural entre los rituales indígenas y las costumbres cristianas, un legado que perdura en las celebraciones actuales y que refuerza la riqueza y diversidad cultural del país.