01/01/2026 06:00:00 a. m.
La llegada del Año Nuevo no solo estará marcada por abrazos y buenos deseos, sino también por un brusco contraste térmico.
Mientras la última noche de 2025 permitió despedir el año con temperaturas relativamente agradables, las primeras horas de 2026 despertarán a la Ciudad de México y a buena parte del país con frío intenso, heladas y bancos de niebla.
Precisamente en esta última alcaldía, el frío provocó la formación de un banco de niebla que obligó a suspender operaciones en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) durante cerca de tres horas, evidenciando los efectos inmediatos del descenso térmico.
De acuerdo con el pronóstico oficial, la madrugada del 31 de diciembre se mantendrá con ambiente templado a cálido, temperaturas máximas de 17 a 22 °C, cielo nublado y, aunque inicialmente se contemplaban lluvias ligeras aisladas, no se presentaron.
El escenario cambia drásticamente al amanecer del jueves 1 de enero, cuando el ambiente será frío a muy frío, con probabilidad de heladas en zonas serranas de los estados.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé que el frío se intensifique en amplias regiones del país:
De -10 a -5 °C con heladas: zonas serranas de Chihuahua y Durango.
De -5 a 0 °C: sierras de Baja California, Sonora, Nuevo León, San Luis Potosí, Zacatecas, Guanajuato, Michoacán, Estado de México, Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Veracruz y Oaxaca.
De 0 a 5 °C: zonas altas de Coahuila, Tamaulipas, Aguascalientes, Jalisco, Querétaro, Ciudad de México y Morelos.
En contraste, el inicio de 2026 también traerá calor intenso en otras regiones:
Hasta 40 °C: Sinaloa, costa de Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero.
Entre 30 y 35 °C: Coahuila, Durango (oeste), Nayarit, Morelos, suroeste de Puebla, costa de Oaxaca y Chiapas.
El frío persistirá al menos hasta la madrugada del viernes 2 de enero, con condiciones similares en zonas serranas del norte y centro del país.
Ante este panorama, Protección Civil emitió una serie de recomendaciones para reducir riesgos a la salud y prevenir accidentes:
Abrigarse en capas y con ropa cómoda.
Cubrir boca y nariz para evitar la inhalación directa de aire frío.
Mantener una alimentación balanceada, consumir frutas, verduras y bebidas calientes.
Ventilar adecuadamente el hogar si se usan calentadores, para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono.
Evitar el uso de pirotecnia.
Ubicar módulos de salud y acudir ante cualquier malestar.
Así, entre brindis y propósitos, el 2026 comenzará con un recordatorio contundente del invierno: un país que despierta con heladas, niebla y, al mismo tiempo, con temperaturas veraniegas en otras latitudes. El consejo es claro: celebrar, sí, pero sin bajar la guardia ante el clima.