01/04/2026 10:16:00 p. m.
En enero no hay atajos ni finales rápidos cuando dos equipos se niegan a ceder. Hay noches que se ganan con batazos y otras que se conquistan con paciencia, fondo anímico y la convicción de aguantar hasta que el juego se rinda. En Zapopan, los Naranjeros de Hermosillo necesitaron 14 entradas para resolver un duelo áspero y cambiante, imponerse 9-5 a los Charros de Jalisco y tomar ventaja de 2-1 en una serie que ya huele a guerra larga.
La resolución llegó hasta la parte alta del inning 14, cuando Hermosillo rompió el equilibrio de una vez por todas. Edson García, como bateador emergente, inició el ataque con sencillo al central. Reivaj García sacrificó para adelantarlo y Harold Ramírez mantuvo viva la ofensiva con imparable al izquierdo.
Andretty Cordero respondió con sencillo productor que empujó la carrera del despegue y, enseguida, César Salazar detonó un cuadrangular de tres carreras por el jardín derecho-central, un batazo que terminó por inclinar definitivamente la balanza y silenció el estadio.
Antes de ese desenlace, el juego fue de ataque constante. Hermosillo marcó el paso desde temprano. En la primera entrada, Daniel Johnson abrió con sencillo y avanzó hasta segunda por error del shortstop Connor Hollis. Jasson Atondo tocó la bola y Isaac Paredes elevó de sacrificio para traer la carrera de la quiniela y el 1-0 visitante.
La ventaja creció en el cuarto capítulo. Andretty Cordero se embasó por error del segunda base Michael Wielansky, avanzó con toque de sacrificio de César Salazar y anotó con sencillo de Ángel Ramírez al central para el 2-0. En la quinta, los Naranjeros volvieron a golpear: Atondo conectó imparable, Paredes lo remolcó con doblete y Willie Calhoun añadió otro extrabase productor para colocar el juego 4-0, reflejo de una ofensiva que ejecutaba sin prisa pero con filo.
Charros reaccionó en el cierre del quinto. Reynaldo Rodríguez abrió con sencillo, se robó la intermedia y avanzó a tercera por error en el tiro del receptor. Alejandro Osuna rodó para out, pero la jugada fue revisada y revertida, permitiendo que Rodríguez anotara. Connor Hollis ligó sencillo, se robó la segunda y Japhet Amador produjo con imparable al izquierdo para acercar a Jalisco 4-2.
La insistencia local rindió frutos en la séptima. Reynaldo Rodríguez pegó doblete, Connor Hollis recibió base por bolas y Francisco Córdoba conectó doblete al central que vació las almohadillas y empató el juego 4-4, llevando el duelo a un terreno de máxima tensión.
El toma y daca se estiró hasta los episodios extra. En la doceava, Hermosillo retomó la delantera cuando Isaac Paredes conectó sencillo, dejó su lugar a Brayan Mendoza como corredor emergente y Willie Calhoun volvió a responder con imparable. Andretty Cordero produjo con sencillo al derecho para el 5-4. Pero Charros no se rindió: en el cierre, Cristopher Gastélum recibió pasaporte, avanzó con toque de sacrificio de Michael Wielansky, Mateo Gil negoció base por bolas y Gastélum se robó la antesala. Julián Ornelas conectó sencillo productor para empatar 5-5 y extender la noche.
La historia se definió dos entradas después con el ataque demoledor de Hermosillo en la catorceava, ya descrito, que transformó un duelo parejo en pizarra amplia, aunque el juego jamás fue sencillo.
El triunfo fue para Orlando González (1-0), quien lanzó dos entradas de relevo, permitió dos hits y una carrera. Abrió el refuerzo Braulio Torres-Pérez con seis innings de cuatro imparables y dos anotaciones, seguido por Alan Rangel, Sean Reid-Foley, Matt Foster, Fernando Salas, Dávila, Luis Márquez, González y Raúl Barrón en una noche de uso extendido del bullpen.
La derrota recayó en César Gómez (0-1), castigado con las cuatro carreras del inning 14. Manny Bañuelos abrió por Charros y trabajó seis entradas de seis hits y cuatro carreras, con relevo de Jared Wilson, Miguel Aguilar, Gerardo Reyes, Trevor Clifton, Jesús Gusmán, Gómez y Mario Meza.
Así, Hermosillo ganó algo más que un juego: ganó una batalla de resistencia en patio ajeno. En playoffs, estos triunfos no solo cuentan en la serie, también dejan huella en la cabeza del rival. Y después de 14 entradas, los Naranjeros dejaron claro que están dispuestos a esperar lo que sea necesario para inclinar la historia a su favor.